Visto que ha estado toda la noche lloviendo y sigue sin parar desistimos de ir a ver ballenas.
A media mañana vamos un rato a la playa. Almorzamos en el Colibrí (espagheti con langosta) y regresamos. La gran lluvia que cae hace que se desborde el río e inunde la carretera y la casa central de los holandeses.
Amanece un buen día para ir a Samana. Toni nos cobraba 1800 pesos de transporte + 1400 por persona embarcada. En agencia 2200 pesos por persona.
Como Samana no esta lejos (unos 40 km) hemos decidido ir en moto. Al llegar nos aborda un vendedor con el que negociamos una barca para nosotros solos por 2400 pesos.
El mar está bastante movido para una lancha tan pequeña. Al rato vemos movimiento en el horizonte: Es una ballena jugando con su cría. Estamos una media hora a su lado tomando fotos. A la vuelta nos plantean ir a cayo Levantado. Como ya lo conocemos desistimos para
seguir con la moto hasta Las Galeras, que está a unos 30 Km.
Es un pueblecito que nos recuerda a Las Terrenas de hace años, antes de que la invadiera este nuevo turismo de "más nivel".
A nosotros, desde luego, nos gustaba más antes y si volvemos lo haremos mejor a Las Galeras que a Las terrenas.
Antes de regresar para almorzar vamos hasta Playa Rincón, considerada una de las 5 playas más bonitas del mundo.
Para la cena en la cabaña compramos pollo al carbón y frito.