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Octubre 2012


Bergen


A pesar de lo muy elevado de los precios de este país, que ya pudimos comprobar en nuestra visita a Oslo de hace algún tiempo, decidimos hacer un recorrido por la costa noruega, con la intención de, aparte conocer los fiordos, poder observar alguna aurora boreal, si el tiempo y la suerte nos lo permitía. Al final el coste de los 11 días de viaje (seguros, barcos, avión, comidas, hoteles, visitas....) fue de 1450€ por cabeza.

Un vuelo de ryanair nos deja a las 6 y media de la tarde en el pequeño aeropuerto de Hausesung, en el que llueve y está oscureciendo. Tomamos el autobús Kystbussen que conecta (gratis, si vienes con el billete del trasbordo) con la estación de autobuses para desde allí salir hacia Bergen, 2º ciudad del país tras Oslo.

El bus (32 €) hace el recorrido en casi 3 horas, incluyendo una travesía en ferry. Al ser de noche no podemos disfrutar del paisaje pero aprovechamos para cenar unos bocatas que traemos desde casa en el mismo barco. A la llegada y tras unas dudas para orientarnos marchamos hacia el hotel City box que hemos elegido por precio (85 €/noche), cercanía a la estación y al centro y por tener acceso por código al mismo.
La maquina, en lugar de darnos una habitación de baño compartido, nos asigna una con baño privado.

Por la mañana hace un poco de fresco y llueve intermitentemente. Tomamos un café en la mini cafetería del hotel y salimos a recorrer la ciudad.
Estamos alojados enfrente del Grieg Hall, el centro de congresos y al lado de la serie de museos (decorativos, de arte, contemporáneo...) que rodean el lago que hay en pleno centro de Bergen. Por la Christiesgate vamos hasta llegar al Mercado del pescado, convertido en un edificio moderno carente de encanto, aunque quede algún puesto callejero donde conservan cangrejos.
Seguimos hasta el Bryggen, (embarcadero en noruego), conjunto de casas de madera ubicadas allí desde el siglo XIV en lo que era el barrio comercial en la época hanseatica, P.H. y punto máximo de atracción de la ciudad.


trondheim

Llegamos hasta la torre Rosenkrantz del siglo XVI para regresar hasta el funicular que sube al monte Floyen.
Sacamos solo viaje de ida, ya que vamos a aprovechar que no llueve para disfrutar tanto de las soberbias vistas de la ciudad y del fiordo que desde allí se disfrutan, como de un paseo de regreso por los senderos que atraviesan el bosque, con sus zonas de esparcimiento llenas de esculturas de gnomos.
Una hora de paseo hasta llegar a la Korskisken y la catedral y empezar a buscar un lugar donde almorzar. Lo hacemos al inicio de el paseo central, Torgallmenningen en un restaurante en un primer piso.

Seguimos hasta el Teatro y la Johanneskirken y la zona de museos de su entorno antes de regresar al hotel. A la tarde damos un breve paseo hasta la estación de buses para controlar de donde sale el bus del aeropuerto, compramos unas cervezas (4 € en la tiendas, 10 € en los restaurantes) y algo de pan y fruta para el almuerzo del día siguiente, recorremos la zona del Nordnes y nos quedamos en el hotel hasta la hora de la cena que, como llueve, hacemos frente al mismo en un restaurante hindú - japonés.

Por la mañana y tras el café de rigor esperamos que amaine un poco la lluvia para ir al Bryggen para un último paseo antes de ir a mediodía en bus (14 €) al aeropuerto para tomar el vuelo hacia Trondheim.

Los vuelos internos lo hacemos con Norwegian, como siempre muy agradables y en hora (y con wifi en vuelo). Del aeropuerto salen autobuses cada 10’ al centro de Trondheim a unos 35 Kms por 26 € (i/v). Esta ciudad con 170.000 habitantes es la tercera mas grande de Noruega y fue capital vikinga. Nada mas bajar del bus vemos Stifsgarden, una casa barroca de madera (como la mayor parte de las casas del centro) residencia oficial de la familia real.


tromso
 

Vamos al hotel que hemos reservado (95 €/día) y nos asignan una habitación que está bastante bien pero que da a la calle por donde pasa un ruidoso tranvía . Pedimos cambio y al no haber nos ofrecen una amplia habitación interior con 6 literas.
Dejamos las maletas y salimos a hacer una descubierta nocturna de la ciudad. A pesar de ser una ciudad estudiantil hay bastante poca gente por las calles a las 7 de la tarde. Nos vamos a cenar a una pizzería, donde nos pasamos escuchando un tema “flamenco” (bamboleo) que suena continuamente durante los 40 minutos que tardamos en cenar.

A la mañana desayunamos con un te y unas galletas en la cocina de la habitación para, aprovechando el buen día que hace salir a pasear por la ciudad. Vamos primero al edificio medieval mas grande de Escandinavia, la catedral Nidaros. Es el lugar donde se coronan los reyes noruegos y tiene una fachada llena de estatuas realmente impresionante. A su vera está el Palacio del Arzobispo por donde damos una visual antes de marchar al Gamle Bybro, uno de los símbolos de la ciudad, construido en 1681, que comunica con el barrio de Bakklandet. Es un bello puente que cruza sobre el río Nid ofreciendo unas hermosas vistas de las casas sobre el río.

Subimos hacia la fortaleza Kristiasten para ver la ciudad en perspectiva y la isla de Munkhomen en el fiordo. En verano hay barcos que llevan allí para ver el monasterio benedictino y la fortaleza que fue prisión estatal durante 170 años. Bajamos la colina para bordeando el río ir a la zona de los antiguos muelles. Paramos para comprar algo de comida preparada en un Deli de Luca para almorzar en la habitación. Los restaurantes no suelen abrir a mediodía, haciéndolo de las 2/3 de la tarde hasta las 10/11 de la noche para la cena .

Descansamos un rato para salir a media tarde a callejear. Entramos en la iglesia de Nuestra Señora y, pasando por la estación de trenes, andamos hasta el borde del fiordo.
Regresamos al hotel, parando a comprar algo de fruta, sopa de sobre y unas cervezas,-cosa que hay que hacer antes de las 20h., hora en la que queda prohibida su venta . Salimos ya a la noche para comprar unos shawarmas para la cena, para acompañar la sopa de garbanzos .

Por la mañana hacemos las maletas, desayunamos en la habitación y marchamos después nuevamente a la Catedral para pasear por los jardines del borde del río y callejear hasta el mediodía. Tomamos un poco de sol en el Torvet , la plaza central, donde está la estatua del rey Olav, fundador de la ciudad. Almorzamos en el Deli y volvemos al hotel para recoger las maletas, tomar el bus al aeropuerto y volar hacia Tromso, pasando el círculo polar y haciendo escala en Bodo .


aurora boreal desde el barco
 

Llegamos a algo mas de las 7 y media y afortunadamente nos da tiempo a tomar el bus ya que sale con retraso. Hemos tomado un hotel, el Clarion, que está en el mismo muelle e incluye la cena por 125 € y ésta acaba a las 9 de la noche. El hotel está bastante bien, pero al ser viernes se escucha demasiado ruido de la calle en la habitación.

Desayunamos y salimos a pasear por la pequeña ciudad (55.000 habitantes). Pasamos por la Oficina de Turismo, la Catedral y paramos en un mercado callejero donde compro un dedal de cuerno de alce a una suomi. Seguimos la calle principal, la Storgata, hasta llegar al puente que une la isla donde se ubica Tromso con el otro lado del fiordo, para cruzar hasta la Catedral Ártica. En ese lado también hay un teleférico que sube unos 400 mts de altura pero solo abre cuando las condiciones atmosféricas son las “adecuadas”.
Volvemos por el puente en sentido contrario para ir a almorzar en un abarrotado Egon (una franquicia en que se pide y paga en barra).

Vamos por las maletas al hotel ya que el Hurtigruten, el “expreso de la costa”, barco que hace la ruta entre Bergen y Kirkenes en 6 días y medio y con 35 paradas transportando carga y pasaje llega a las 14,30 h..
Nosotros vamos a llegar hasta Honningsvag, en la isla de Mageroya, una travesía de 15 horas, para hacer la vuelta en el mismo barco, el Lofoten (el mas pequeño de la flota) un par de días después. Para la ida hemos tomado un camarote interior y para el regreso butaca.

El barco parte a las 18,30. Pedimos en recepción que nos avisen en caso de que se vea alguna aurora boreal. Al final no es necesario ese aviso ya que prácticamente somos los primeros en detectarla 1 hora después de la salida del barco y cuando casi todo el pasaje está en el comedor.
El cielo está un poco nuboso, pero a pesar de ello podemos disfrutar de varias auroras durante casi 2 horas, hasta que el cielo se cubre enteramente.
Hacemos una parada de 15’ en Skjervøy , bajamos a cenar en el camarote unos bocatas con el jamón serrano que traemos de España y nos retiramos a dormir cuando el barco empieza a cabecear. Nos levantamos cuando el barco esta llegando a Havøysund, las última parada antes de nuestro destino.


cabo norte
 

A la llegada, cerca de mediodía, a Honningsvag llueve. Mientras la mayor parte del pasaje se va en un organizado a Cabo Norte, nosotros nos vamos al hotel. Empezamos a andar y descubrimos que se encuentra a 1km y medio del puerto.
Es un albergue que nos sale por 95 € la noche (el otro hotel del pueblo sale a 200 €/noche), que incluye desayuno y zumos, cafés e infusiones disponibles a toda hora. Tras acomodarnos volvemos al pueblo para después de encontrar un sitio con dificultad, almorzar unos guisados de reno y bacalao y dar un breve paseo por unas calles dominicalmente desiertas.

Nos informamos del horario de salida del autobús de línea a Cabo Norte. En esta época solo hay una salida, que coincide con la llegada del hurtigruten y que cuesta 65 € incluyendo la entrada a cabo Norte, casi la mitad de lo que cuesta el “organizado” del barco.
Compramos unos Calzone que junto los blister de embutido que traemos servirán para la cena, ya que en los alrededores del hotel no hay ningún sitio para comer . Regresamos mientras oscurece a las 4 de la tarde.

El desayuno del albergue es muy completo incluyendo quesos y pescados de la zona. Con la amabilísima encargada del albergue (un problema con booking que habíamos tenido de un día mas de reserva nos lo solucionó con devolución de dinero incluido –las únicas coronas que vimos durante todo el viaje, ya que todo lo pagamos con tarjeta-) concretamos que nos pida un taxi para el día siguiente ya que nuestro barco sale a las 6,15h.. Se ofrece para prepararnos un desayuno para llevar y dejárnoslo en la nevera.

Marchamos hacia el pueblo para tomar el bus a Cabo Norte (de noviembre a mayo la carretera se cierra para los coches). Mientras esperamos entramos en una tienda de suomis, vestidas con el traje típico. En el autobús somos los únicos pasajeros y cuando llegamos al considerado punto más septentrional de Europa, ubicado sobre un acantilado de 300 mts de altura somos también los únicos visitantes. Nos hacemos las pertinentes fotos al lado de la esfera armilar antes de ir al monumento a los "Niños del Mundo”. Llegan un par de buses del hurtigruten mientras visitamos el museo. Mientras esperamos la hora de regreso del bus vemos una proyección y la tienda de souvenires.
A la llegada a Honningsvag vamos a almorzar salmón y lengua de merluza en el Restaurante Corner. Nos vamos al hotel parando en el supermercado Rema para comprar cosas para la cena y para la travesía del día siguiente.
Llueve durante toda la tarde y noche.


hammerfest
 

A las 5 y media no llueve y como el taxi no aparece a la hora solicitada nos vamos andando vaya a ser que no aparezca y perdamos el barco. Este aparece con 20’ de retraso. Nos ubicamos en el salón de la cubierta superior mientras amanece. La travesía transcurre entre fiordos rodeados de montañas, muchas con nieve. Un paisaje espectacular toda la ruta. Hacemos una parada de hora y media en Hammerfest que aprovechamos para desembarcar, visitar la iglesia noruega, el pabellón de música y comprar unas cervezas y unas cerámicas.

Llegamos a Tromso a medianoche y marchamos al ABC hotel, donde entramos con una clave que nos habían facilitado para la puerta y la caja fuerte donde esta la llave de la habitación.
Una ducha (todos los baños de los hoteles que hemos estado tienen suelo térmico) y a dormir.

El penúltimo día en Noruega lo aprovechamos para ir a los lugares de Tromso que nos faltaban: La fabrica de cerveza Mack (la situada mas al norte de Europa), el barco “Polar Star”, el acuario ártico “Polaria” y el Museo Polar (en un antiguo almacén aduanero de 1833). Hacemos una parada intermedia en un antiguo cine convertido en cafetería para entrar en calor. Cuando nos cansamos de pasear buscamos un sitio donde comer, haciéndolo en Pastafabrikken (“la fabrica de pasta”), un sitio de los que se pide y paga en la barra.

Vamos al hotel a recoger las maletas y tomamos el bus de línea al aeropuerto para volar a Oslo-Gardermoen, a 47 km. al norte de la capital.
Llegamos a las 9 y media con tiempo de coger el tren NSB hacia la ciudad. Hay un alta velocidad cada 10 minutos pero cuesta el doble (170 KR). Nos bajamos en la estación del Teatro Nacional para ir al hotel que hemos reservado al lado del Palacio Real. Es también de acceso por clave, en un edificio señorial restaurado y está muy bien (incluso de precio para ser Oslo: 100€).
A la mañana siguiente dedicamos un par de horas en recorrer la zona del Aker. Vamos andando hasta la estación de autobuses pasando por el Teatro, el Parlamento y la Catedral, para partir al aeropuerto de Rigge, de donde sale nuestro vuelo de regreso a Málaga.

Objetivo cumplido: hemos visto auroras boreales (aunque no teníamos ninguna esperanza en ello), pero nos ha parecido poco. En otra ocasión.......


Puedes amplíar tu información en los siguientes enlaces :

* Visit Norway *

* Los Viajeros *

* lonely planet *


mapa noruega