Entramos en Hungria, cambiamos moneda y adquirimos la pegatina para usar las autopistas y seguimos hacia Budapest . No nos da tiempo, el coche empieza a dar tirones hasta que se para. Llamamos a la asistencia y casi una hora después una grua nos recoge y nos lleva a la Ford de Gÿor, donde le meten el ordenador al coche y dicen que es el sensor del acelerador y que no hay repuesto y que hasta el miércoles no estará reparado (es viernes) . Decidimos no esperar esos 5 días y pedimos al seguro que nos trasladen a Budapest y que organicen el regreso a casa en dos o tres días.
La grua deja el coche en un deposito y nos llevan al hotel Bolero ( en la planta baja se celebra una especie de guateque años 60 lleno de mujeres) , donde realizanos un montón de llamadas, con la colaboración de un señor que hablaba italiano, para aclarar que va a pasar con el coche : Al final tardaron más de un mes en devolvérnoslo y con la documentación desaparecida.
Conseguimos de la asistencia que nos ponga un taxi (el primero quería que pagasemos nosotros en vez del seguro) que una hora y media despues nos deja en un hotel de Budapest , en el que resulta no hay plazas. Un taxista nos lleva a varios (estaban todos llenos) hasta conseguir sitio en un B&B fantástico, el Kalmár , justo detras del Balneario Géllert.
Tras un pantagruélico desayuno nos vamos a la calle y cruzamos el Danubio para recorrer Pest. La primera parada la hacemos en el bonito Mercado Central, pasamos por la Iglesia Calvinista y seguimos hacia el Museo Nacional. Llegamos a la Sinagoga y al Museo Judío y por calles interiores hasta la Opera. Cruzamos hasta la basílica de San Esteban, donde cientos de personas se agolpan para entrar.
Así que nos sentamos a degustar unos vinos hungaros en la cercana plaza Szabadság (donde está la sede de la TV hungara)
Vamos hasta el fabuloso edificio del Parlamento y bordeando el río hasta la Academia de las Ciencias .Se nos ha hecho un poco tarde, así que con dificultad encontramos un sitio donde comer: el Palacio Duna , un teatro con restaurante en que practicamente estamos solos.
Cruzamos el Puente de las Cadenas, con sus leones sin lengua (lo que, según dicen, motivó el suicido del autor al darse cuenta del fallo cometido) y regresamos bordeando el Danubio. Visitamos la Capilla en la roca de San Gerardo, en la que están celebrando misa y nos vamos a descansar. Tras un paseo nocturno por Pest volvemos a Buda para cenar en un típico restaurante al lado del Gellert
Tras el desayuno y pasar un buen rato intentando que el seguro informe de nuestro regreso, salimos en tranvía hasta el teleférico que sube al Palacio de Buda, desde donde hay unas grandes vistas del Danubio, con la isla Margarita a lo lejos y de Pest. Vamos después a la iglesia Matías y el Bastión de los pescadores .
Tras pasar por el Museo de Historia Militar y compras de souvenirs bajamos hasta la Plaza Moscú donde, después de entrar en un centro comercial a comprar vinos, tomamos el metro para ir a la plaza de los Heroes en Pest. (Atención con el billete que vale sólo para una línea y no permite transbordos. A nosotros nos querían multar). En esta plaza está el Museo de Bellas Artes y dentro del parque el castillo de Vajdahunyad, el Museo de Agricultura, el zoo y el balneario Szécheny, en donde entramos a tomar unos baños.
Tras comer en el mismo parque, volvemos a Buda y hacemos la subida a la Ciudadela y a la estatua de la Libertad. La cena la hacemos en el apartamento ya que el seguro nos ha conseguido un vuelo, vía París, de regreso y nos recogen a las 5 de la mañana.
Nos quedamos sin hacer el resto de la ruta (Praga, Salzburgo, Chamonix, Milan...).
En otra ocasión.......