Empezamos de nuevo a ascender hasta llegar al mirador de la laguna do Fogo sobre el crater de dicho nombre y vistas a las dos
orillas de la isla. Como queda tiempo de sol decidimos después del descenso del lago ir hasta VilaFranca do Campo para subir hasta la ermita de N. Sra do Paz, que esta sobre una colina, desde
la que se ve el islote de Villafranca (se puede acceder en barco para bañarse en su laguna) .
Volvemos a Ponta Delgada para descanso, visita a un ciber y paseo por la, ya vacía, zona del puerto hasta encontrar un sitio donde cenar: lapas, tubarao, queso de la isla
y un refrescante vinho verde.
Amanece lluvioso y con viento. Desayunamos y salimos hacia R. Grande y el mirador do Pico do Ferro, con parada previa en la factoria de te Gorreana,
para degustación y visita (y compras). Desde el solitario mirador hay una gran vista de la laguna de Furnas, a donde descendemos.
En las afueras estan las caldeiras, con un gran olor a azufre, donde preparan el famoso cocido. Como es muy temprano nos quedaremos sin probarlo.
Volvemos al pueblo para visitar el jardin botánico de Terra Nostra, en donde bajo la intensa lluvia me doy un baño en el anaranjado estanque con un agua con mas de 40º.
Tras parar un rato, bajo un gran chaparrón, en la salida del pueblo en la zona de fumarolas, seguimos por una solitaria carretera hasta Ribeira Quente,
donde hacemos el amuerzo, nuevamente con lapas y pescado.